En el marco de una investigación encabezada por el fiscal José Arias, efectivos policiales llevaron a cabo cuatro allanamientos en la mañana de este martes, uno de los cuales tuvo lugar en calle 11 de Noviembre al 180 (entre Diamante y Federación). La causa judicial se inició a finales de agosto tras el secuestro de un televisor de grandes dimensiones, lo que desencadenó las pesquisas para desenredar el modus operandi de la banda.
Según detalló el Comisario Miguel Martina, jefe de la División Investigaciones, la organización operaba desde Concordia realizando compras de diversa mercadería a empresas ubicadas en Mendoza, Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires. Para concretar las estafas, presentaban comprobantes de transferencia falsos. Las empresas perjudicadas despachaban los productos sin corroborar previamente la acreditación del dinero en sus cuentas bancarias, percatándose de la maniobra días después.
Logística y maniobra para evitar rastreos
El Comisario Martina explicó que el accionar delictivo registraba antecedentes desde el mes de marzo y que, hasta el momento, se han contabilizado 11 empresas damnificadas, con un perjuicio económico estimado en alrededor de 20 millones de pesos.
Para evitar ser detectados mediante sistemas de rastreo o GPS que pudieran contener los envíos, la banda contrataba fleteros locales para retirar la carga. Bajo diversas excusas, lograban que los choferes acopiaran la mercancía en sus propios domicilios. Posteriormente, los elementos eran reducidos y vendidos a precios muy inferiores a su valor real en comercios de la ciudad, retirando luego las ganancias en efectivo.
Detenciones y elementos secuestrados
El procedimiento desplegado en calle 11 de Noviembre dejó como saldo la detención de tres personas —dos hombres y una mujer—, quienes quedaron a disposición de la fiscalía para la correspondiente imputación formal. Asimismo, se incautaron elementos de interés que permitirán profundizar las actuaciones.
De manera complementaria, se ejecutaron otros dos allanamientos en fincas vinculadas a familiares de los aprehendidos, ubicadas en las jurisdicciones de las comisarías Segunda y Octava. En estos puntos se secuestró dinero en efectivo y telefonía celular, material que será analizado por la Justicia para establecer el alcance total de la red criminal.