La causa se inició hace unos cuatro meses a partir de denuncias por estafas contra autores desconocidos, un delito de competencia federal. El trabajo de inteligencia estuvo a cargo de la División Investigaciones e Inteligencia Criminal de Concordia —la misma unidad que en agosto secuestró un autoelevador comprado mediante cheques sin fondos— y fue comunicado a la Fiscalía Federal, a cargo del fiscal Bernard Francisco, que avanzó sobre la hipótesis de la utilización y fabricación de billetes apócrifos en la ciudad.
El modus operandi
Según la pesquisa, los presuntos autores usaban siempre el mismo método: contactaban a las víctimas por Facebook Marketplace para comprarles electrodomésticos y, una vez acordado el encuentro, pagaban en efectivo con billetes apócrifos. El análisis de las cámaras de seguridad permitió establecer que, para concurrir a los lugares acordados, se movilizaban en un vehículo.
Con los sospechosos y el propietario del rodado identificados, la jueza federal Analía Ramponi ordenó los procedimientos. No es la primera causa de este tipo que termina con allanamientos en la ciudad: en agosto, una estafa con cheques robados ya había derivado en allanamientos y un detenido en Concordia.
Los procedimientos
Las cinco órdenes de allanamiento y registro domiciliario se cumplieron en viviendas ubicadas en inmediaciones de calles 53 Este y De los Viñedos; avenida Monseñor Rosch al 3000; Gregoria Pérez y H. Primo; Balcarce y Federación; y en Villa Adela, con resultados positivos. Además, en 25 de Mayo y Castelli se dio cumplimiento a una orden de identificación y requisa: se notificó a un hombre mayor de edad y se le secuestró un teléfono celular.
La investigación sigue abierta. Continúa vigente el pedido de secuestro del vehículo que utilizaban los presuntos autores, a requerimiento de la Fiscalía, y se trabaja para establecer y localizar la materia prima y la impresora que se usarían para la producción de billetes falsos.