El comercio electrónico argentino cambió de pregunta. En 2025 el eje era cuánto se crecía frente a la inflación; hoy, con los precios en desaceleración, la vara es otra: cómo se hace para crecer. Y la respuesta del semestre combina dos motores, el volumen y la inteligencia. Las marcas que lideraron vendieron más unidades en lugar de subir precios, y apoyaron esa eficiencia en tecnología, con una inteligencia artificial que dejó de generar contenido para empezar a recomendar, atender y vender. Bajo esa premisa, Tiendanube, la plataforma de e-commerce elegida por 1 de cada 2 marcas argentinas, presenta NubeCommerce MidTerm 2026, el informe que releva la operación de las más de 70.000 tiendas que venden con su tecnología en Argentina durante la primera mitad del año.
En el plano de la expansión, el canal aceleró: las tiendas nube facturaron $1.233.928 millones, un 42,1% más que un año atrás, con 12.054.459 órdenes de compra (+21,6%), y 56 millones de productos vendidos (+31,9%). La facturación superó por 8,6 puntos a la inflación interanual acumulada (33,5%, según INDEC).
El segundo plano explica el fenómeno. Un aspecto positivo es que hay cada vez más marcas apostando por el canal online, entonces es necesario entender estos números por separado. Si se aíslan las marcas que ya vendían en el primer semestre de 2025, las órdenes crecieron 8,9% y la facturación quedó por debajo del IPC (incremento del 26.9%). En esa misma base, el ticket promedio subió 16,5% -la mitad del ritmo inflacionario- y el precio real por producto cayó cerca de 17%. Los precios del canal online no acompañaron a la inflación. Las marcas defendieron volumen, esa contención de precios reales activó la demanda, y el e-commerce operó en los hechos como un vector de desinflación: trasladó eficiencia al precio final y el comprador la capturó.
Ese reacomodamiento se ve en las categorías, donde el liderazgo histórico convive con un canal que se diversifica. Medido por volumen de órdenes:
Indumentaria y Accesorios sigue primera, pero desacelera: pasó de 50,9% a 46,7% de las órdenes, creció 11,5% -la mitad que el promedio del canal- y sumó apenas 3,9% más compradores. El segmento compite en precio con los marketplaces internacionales de moda que presionan en su terreno.
Salud y Belleza dio el salto silencioso del semestre: con 11,3% de las órdenes (+27,7%) ya superó a Deco y Hogar como segunda vertical en volumen, con 25,6% más compradores.
Juguetes fue la de mayor dinamismo, con 52% más órdenes y 43,4% más compradores: expansión por accesibilidad y compra frecuente.
"El crecimiento en facturación es real, pero se explica más por volumen que por precio: en las marcas que ya vendían en el mismo período del año pasado, el ticket promedio subió por debajo de la inflación y el valor real de cada producto retrocedió. En un consumo que se normaliza, con más competencia y un comprador que compara antes de pagar, trasladar la inflación al precio se volvió muy difícil. La ecuación cambió: el margen se defiende con volumen, conversión y control de costos. Y ahí la tecnología pasó a ser determinante, porque sostener más unidades con precios reales a la baja exige una operación muy afinada.", comentó Franco Radavero, Gerente General de Tiendanube en Argentina.
Medios de pago y envíos: la liquidez manda
El desplazamiento hacia los medios de pago inmediatos se profundizó. La transferencia alcanzó el 27,2% de las órdenes (+4,7 puntos interanuales) y ya captura más de una de cada cuatro ventas, mientras la tarjeta de crédito cedió 4 puntos hasta el 46,6% y la billetera virtual se mantuvo cerca del 9,5%. En financiación, el pago único creció 4 puntos hasta el 67,1% y las 6 cuotas retrocedieron de 14,3% a 9,9% de las órdenes; las 3 cuotas resistieron en torno al 19%.
En logística, el e-commerce argentino sigue siendo un canal de puerta a puerta: el 84% de las órdenes se despachó a domicilio o a un punto de entrega. El envío gratis se estabilizó en el 46,6% de las órdenes, casi el mismo nivel que un año atrás (46,3%), pero sobre un volumen 21,6% mayor: sostener esa cobertura implicó 5,6 millones de envíos bonificados, un millón más que en el primer semestre de 2025.
"Detrás de la transferencia hay una decisión comercial de las marcas. Convirtieron la diferencia de costos entre medios de pago en una herramienta de precios: trasladaron al descuento por transferencia parte de lo que ahorran en procesamiento y contracargos, y ese descuento se volvió una de sus promociones más rentables. Del otro lado del mostrador, con la financiación cada vez más selectiva, ese descuento suele ser el mejor precio disponible. Con el envío gratis pasa algo parecido: dejó de ser un beneficio que se regala y pasó a administrarse como un costo de adquisición, presupuestado y defendido", sostuvo Radavero.
Del contenido a la venta: la inteligencia artificial dejó de asistir
En 2025 la IA era, para la mayoría de las marcas, una fábrica de descripciones e imágenes; en el primer semestre de 2026 empezó a operar la venta. El fenómeno excede al ecosistema Tiendanube: la adopción de inteligencia artificial entre las PyMEs argentinas se aceleró con fuerza en los últimos dos años. Pero la mayoría todavía la usa de manera experimental: la brecha ya no está en adoptar la tecnología, sino en convertirla en decisiones y ventas.
Dentro del ecosistema Tiendanube, una de cada cuatro tiendas pagas de Argentina ya integra IA a su operación, y el país es el segundo mercado en adopción de toda la red, detrás de Brasil. Ese uso se apoya en dos soluciones propias:
Chat Nube, la IA de atención y ventas lanzada en junio de 2025, gestionó más de 1.650.000 conversaciones comerciales en el semestre (+70%) y resolvió de punta a punta casi 6 de cada 10 sin intervención humana, con una curva que trepó del 53,7% en enero al 60,8% en junio. El salto cualitativo es que la conversación dejó de ser soporte para volverse canal de venta: interpreta audios e imágenes y arma el carrito dentro del chat para llevar al cliente directo al pago, disponible las 24 horas.
Lumi, la inteligencia nativa para e-commerce que Tiendanube presentó este semestre, ataca el cuello de botella que ya no es tecnológico sino de decisión. Lee la operación real de cada tienda (pedidos, catálogo, métricas, campañas) y la transforma en dirección práctica.
"Durante dos años hablamos de la IA como una herramienta para ayudarnos a trabajar en tareas como redactar descripciones o generar imágenes. Ese capítulo terminó. Hoy la inteligencia artificial opera la venta por los dos extremos del recorrido de compra: en la entrada, con agentes que buscan y recomiendan por el consumidor, y dentro de la tienda, con una conversación que atiende, arma el carrito y cierra. La adopción ya es amplia, pero muchas marcas todavía la usan de manera experimental, y ahí está la verdadera oportunidad: la ventaja no es tener IA, es operativizarla. Convertirla en una orden concretada, en un catálogo que un agente de IA pueda leer y elegir, en una atención resuelta a las tres de la mañana. En un e-commerce, el cuello de botella dejó de ser la infraestructura y pasó a ser la decisión, y quien decide mejor y más rápido crece antes.", finaliza Franco Radavero.