Locales  Martes 28 de Julio del 2026 - 07:22 hs.                36
  Locales   28.07.2026 - 07:22   
Nuevo director de Tránsito traza su hoja de ruta: controles más estrictos y educación vial para revertir la crisis en las calles.
Tras la renuncia de Emanuel Galli al frente de la Central de Tránsito por motivos personales, Jonathan Peruchena asumió el cargo y advirtió que hay un camino largo por recorrer para ordenar la circulación en la ciudad. Proveniente del área de Educación Vial —donde impulsó cursos para la obtención de licencias y acercó la formación a los barrios—, el nuevo responsable señaló que sus ejes centrales serán fortalecer los controles y profundizar la concientización, aunque reconoció que “falta mucho por hacer”.
Nuevo director de Tránsito traza su hoja de ruta: controles más estrictos y educación vial para revertir la crisis en las calles.

“La gente suele omitir, desconocer o restarle importancia a la educación vial, y eso se refleja en cada esquina”, afirmó Peruchena. Para cambiar esa realidad, explicó que se destinarán todos los recursos disponibles al control vehicular, adaptándose al personal con el que cuentan —tras la salida de varios inspectores a principios de año por la no renovación de contratos— y aseguró que con el equipo actual se podrá intensificar la presencia en las calles.

Entre los problemas más urgentes que deberá enfrentar, el director destacó el uso del casco en motociclistas: se estima que al menos dos o tres de cada diez circulan sin protección, incluso en zonas céntricas, y muchos lo llevan solo en la mano ante la posibilidad de un control. También son frecuentes los casos de motos con tres ocupantes, incluso menores de edad, una situación que se repite a diario en las inmediaciones de las escuelas.

“Vamos a charlar con los padres, dar información y luego aplicar los controles correspondientes”, explicó. Actualmente, los inspectores en los establecimientos educativos se limitan a ordenar el tránsito en horarios de entrada y salida; a partir de ahora, también se vigilará el cumplimiento de las normas. A esto se sumará el control del uso del cinturón de seguridad y la prohibición del uso del celular al volante.

La falta de cuidado ya dejó consecuencias trágicas: el 7 de junio, un joven de 20 años perdió la vida en un choque en Carriego y San Juan cuando viajaba en moto sin casco, a solo una cuadra de la sede de la Central de Tránsito. El conductor del automóvil involucrado, de 65 años, registró 2,18 gramos de alcohol por litro de sangre —más de cuatro veces el límite permitido—.

Los casos de conducción bajo los efectos del alcohol se han multiplicado y son una de las mayores preocupaciones. El 22 de junio, un maquinista que manejaba una pala mecánica chocó siete vehículos y lesionó a dos personas en estado de ebriedad. Apenas ayer, cerca de las 14:10, una camioneta impactó a una moto en Yuquerí y Presidente Illia; su conductor huyó pero fue detenido por un efectivo policial fuera de servicio, dando positivo en alcoholemia con 1,98 g/l.

Peruchena destacó que ahora cuentan con dos alcoholímetros homologados entregados por la delegación argentina de Salto Grande en 2024, herramienta que no tenían desde hace años. “Antes pasaban desapercibidos, no había forma de detectarlos. Ahora vamos a intensificar los controles, sobre todo los fines de semana por la noche, cuando es una costumbre social consumir bebidas y luego manejar”, indicó.

Otra práctica habitual es el cruce de semáforos en rojo, más frecuente en motos y en zonas periféricas, donde además los inspectores suelen enfrentarse a reacciones violentas que requieren acompañamiento policial. Un ejemplo reciente fue el choque entre dos automóviles el 2 de junio en la intersección de Presidente Perón y Raúl Alfonsín, en El Martillo, que dejó daños graves en ambos vehículos.

Sobre el uso de cámaras de seguridad para multar, aclaró que “no están habilitadas para labrar actas; siempre se necesitará un inspector presente”. Asimismo, mencionó que faltan herramientas para medir la velocidad y frenar las picadas, y recordó que la Central también atiende el transporte público y la gestión de la Tarjeta Sube en una ciudad de 200.000 habitantes.

“Por más inspectores que haya, no alcanza si la sociedad no toma conciencia de que las normas existen para proteger la vida”, concluyó el nuevo director. El desafío es transformar conductas y devolver la seguridad a las calles de Concordia.