Los protagonistas fueron la amazona Sara Calza junto a su caballo Grama Chesdiamant en 1 metro de altura, Guillermina Imoberdoff con Dolce Very Kiare en 1,10 metro, y el jinete Bruno Carisimo con su caballo Cheptel Lupino en 1,20 metro. Los tres lograron posicionarse en las tres jornadas de pruebas hípicas, destacándose por la constancia y la performance mostrada en el evento.
A estos logros se suma el trabajo de base detrás del equipo: el profesionalismo y la excelente enseñanza del entrenador deportivo Lisandro Montiel fueron claves en el desempeño de los tres binomios. Su dedicación y el seguimiento técnico durante la preparación permitieron que cada jinete llegara a la pista con herramientas sólidas, reflejadas en resultados destacados en este importante campeonato.
Los jóvenes deportistas fueron acompañados por sus respectivas familias y contaron con la ayuda de su petisero Gustavo Ferreyra quien cumplió un rol fundamental en la preparación y el bienestar de los animales. Con responsabilidad y cuidado, mantuvo a los caballos en óptimas condiciones y estuvo permanentemente atento para que estuvieran listos a cada momento, demostrando compromiso, oficio y paciencia con cada detalle.
Además, durante la jornada se vivió un momento especial para la comunidad: estuvo presente la mascota de los Juegos ODESUR, un capibara muy querido por todos. Con una energía contagiosa, recorrió el predio y se sacó fotos con la gente, haciendo que grandes y chicos pudieran acercarse, saludarlo y disfrutar del evento más allá de la competencia hípica.

El certamen contó con participación de binomios de distintas provincias, incluyendo Santa Fe, Entre Ríos y Corrientes, además de la llegada de jinetes de primera desde Buenos Aires, quienes se sumaron a la competencia en el marco del Gran Premio de 1,30 m.
De esta manera, la delegación de Concordia volvió a dejar una marca importante en el Regional, cerrando una jornada competitiva ante rivales de jerarquía y confirmando el crecimiento sostenido de sus representantes en el circuito.