Además y ante la circulación a través de las redes sociales de un mensaje con supuestas medidas, se desmiente que dicha información haya sido emitida a través de los canales oficiales.
FORMAS DE CONTAGIO
Sobre las formas de contagio, se debe tener en cuenta:
Inhalación de partículas virales presentes en la orina, las heces o la saliva de roedores infectados (especialmente ratones y ratas), las partículas contaminadas se dispersan en el aire, pudiendo ser inhaladas por las personas.
Contacto directo con objetos o superficies contaminadas con secreciones de roedores (herramientas, ropa, alimentos, muebles, etc.) que actúan como vehículos indirectos del virus. Una persona puede infectarse al tocar estas superficies contaminadas y posteriormente llevarse las manos a la nariz, la boca o los ojos.
Mordedura por un roedor infectado.
Transmisión entre personas por contacto cercano entre ellas.
PREVENCIÓN
Las medidas preventivas a tener en cuenta, son las siguientes:
Higienizar los envases después de adquirir los alimentos.
Reducir el contacto con roedores infectados y sus secreciones.
Mantener viviendas y almacenes protegidos mediante el sellado de agujeros y posibles vías de entrada de roedores.
Almacenar los alimentos en recipientes resistentes.
Utilizar trampas o medidas de control de plagas.
Extremar las precauciones al limpiar espacios cerrados o poco ventilados, como sótanos, graneros y cobertizos. Se aconseja ventilar y desinfectar previamente estas áreas, evitar barrer o aspirar en seco superficies contaminadas y utilizar equipos de protección adecuados, como mascarillas.
Ante cualquier duda o consulta sobre los procedimientos, dirigirse a la Dirección de Bromatología, ubicada en calle Roque Sáenz Peña 225; al teléfono 345 429 1516, de lunes a viernes de 7 a 13 horas o vía WhatsApp al 345 408 5487, durante las 24 horas.