Información General  Viernes 15 de Mayo del 2026 - 10:46 hs.                46
  Información General   15.05.2026 - 10:46   
Las panaderías en alerta: entre el aumento de la harina y bajas ventas.
El incremento en la harina impacta de forma directa en las panaderías. Además, la margarina subió casi un 80% en el último tiempo.
Las panaderías en alerta: entre el aumento de la harina y bajas ventas.

La cadena de valor del trigo atraviesa semanas de alta tensión en todo el país. Es así que durante la primera quincena del mes en curso, los comercios y panaderías de todo el país comenzaron a recibir listas de precios con incrementos significativos que, en el caso de la harina, alcanzan picos del 20%.


Claro que la suba no llega sola: se da en un contexto donde otros insumos clave para el sector, como las grasas y margarinas, han acumulado alzas de hasta el 60% , sumado al impacto de las nuevas tarifas de servicios públicos que presionan los costos operativos de los locales.


A pesar de estos movimientos, la Sociedad Rural Argentina (SRA) emitió días atrás un informe técnico para aclarar la formación del precio final. Según la entidad, el trigo como grano representa apenas el 6,7% del valor que el consumidor paga por el pan en el mostrador.


De este modo, los panaderos en todo el país realizan malabares constantes. Es que la caída del consumo, en general en Argentina, obligó a muchos comercios a absorber parte de los costos para no trasladar la totalidad del aumento al público.


El incremento sostenido en el precio del trigo comenzó a pasar factura en los mostradores de las panaderías de la ciudad. En los últimos dos meses, la bolsa de harina -insumo elemental del rubro- experimentó una suba del 25% , lo que genera una presión directa sobre los costos de producción que oscila entre el 30% y el 40%.


De este modo no es ninguna novedad que el sector comercial atraviese un escenario complejo debido a que la alza de la harina no llega sola. Es que insumos como la margarina y la grasa también han sufrido incrementos de dos dígitos, a lo que se suma el impacto de las tarifas de servicios públicos, un ítem crítico para el funcionamiento de los hornos y la logística diaria.


Ante este panorama, los comerciantes intentan absorber parte de los costos para evitar que el precio final del pan se dispare, buscando sostener el volumen de ventas en un contexto donde el consumo se encuentra planchado. Si bien las bajas temperaturas suelen incentivar la demanda de panificados, los panaderos locales observan que el Comportamiento del cliente ha mutado hacia una compra que prioriza la unidad por sobre el pesaje por kilo.