Esta actualización permite optimizar la respuesta ante emergencias cardiovasculares, garantizando dispositivos más modernos, seguros y eficientes en áreas clave como terapia intensiva, emergencias y unidades de cuidados especiales.
El recambio de los DEA forma parte de un proceso continuo de renovación tecnológica, orientado a mejorar la calidad de atención y la seguridad de los pacientes. Asimismo, contribuye a brindar mejores condiciones de trabajo al personal de salud, que dispone de herramientas actualizadas para actuar con rapidez y precisión en situaciones críticas.
De esta manera, el hospital continúa avanzando en la consolidación de servicios de alta complejidad, reafirmando su compromiso con la salud pública y el fortalecimiento del sistema sanitario en la región.