La denunciante manifestó que en el domicilio se encontraba un perro en evidente estado de abandono, con signos de desnutrición, permaneciendo a la intemperie y siendo víctima, en ocasiones, de agresiones físicas, situación compatible con el delito de maltrato animal.
Como resultado del procedimiento, se logró el secuestro de un can macho, raza Pitbull, de pelaje blanco con marrón, adulto, el cual presentaba un estado general de salud deficiente.
Intervino en el lugar, el veterinario de la policía el Dr. Diego Hirigoyen, quien constató el estado general del animal.