El principal implicado es un hombre oriundo de Diamante, a quien señalan las fuentes como un narco de mucho poder, que incluso “maneja la cárcel y a los guardias”, que habría pagado 40 mil dólares a uno sicario uruguayo para asesinar a los funcionarios judiciales durante la estadía de ambos en Punta del Este.
El motivo del narco para cometer estos crímenes, por la declaración del testigo, se debe a que el juez Ríos le había “inventado una causa” y Candiotti “tiene todo arreglado para que le de 15 años de condena en un juicio que empieza el martes”.
¿Cómo llega todo esto a oídos de las autoridades?
En principio, hay un interno que contó al detalle todo lo que está ocurriendo dentro de la Unidad Penal de Gualeguaychú y el poder que ejerce este capo narco con los demás internos y con el personal penitenciario. Fue el ministro Néstor Roncaglia quien tomó inmediatamente conocimiento de todas estas acusaciones a través del Director del Servicio Penitenciario de Entre Ríos y del Director de la Unidad Penal 9, Lucas Duffour.
El preso relató todo ante el fiscal federal de Gualeguaychú, Pedro Rebollo, y fue este funcionario quien le requirió al juez Federal de Gualeguaychú, Hernán Viri, la orden de allanamiento que se cumplió este viernes por la tarde.
El procedimiento lo llevó adelante el personal del Escuadrón 56 de Gendarmería Nacional con asiento en Gualeguaychú, con la presencia de numerarios de la Policía de Entre Ríos bajo la órbita del ministro Roncaglia.
Secuestraron teléfonos, anotaciones, cocaína y documentación, confirmó una alta fuente judicial, y aseguró que se sigue investigando por la gravedad de todo lo denunciado. La investigación judicial se encuentra a cargo y bajo la dirección del Fiscal Federal, Pedro Rebollo.
Fuente: Carlos Riera para El Argentino/ Analisis