Referentes locales de la Cámara de Remises y Taxis se manifestaron ante el impacto que la irrupción de estas aplicaciones genera en un sistema que, aseguran, ya se encuentra debilitado. “El servicio de transporte de pasajeros está sin rumbo”, señalaron.
Sostienen que la competencia con las plataformas digitales representa “un golpe directo a los intereses de las empresas que estamos habilitadas”, y advirtieron que la situación se arrastra desde hace al menos dos años. “Estamos tratando de subsistir.
Esto no es nuevo, es un golpe constante a las fuentes de trabajo formales”, indicaron. Asimismo, remarcaron que existen instancias de diálogo con el Municipio, aunque sin avances concretos.
“Nosotros hemos tenido charlas con el municipio, el diálogo existe. El tema es que no hay decisión política, porque esto es atentar contra una fuente laboral. Está más allá de lo legal o lo ilegal, es el sustento económico de muchísima gente que hace la diaria con este trabajo”, explicaron.
En ese contexto, advirtieron que el impacto no solo afecta a las empresas, sino también a los trabajadores. “En el camino va quedando gente sin trabajo, porque a un propietario que tiene que poner un chofer los números no le cierran. Esto no termina acá y va a ser muy difícil de sostener.
De todos modos, hasta las últimas posiciones intentaremos sostenernos y reinventarnos”, señalaron. Un chofer que actualmente trabaja a través de aplicaciones explicó que una de las principales diferencias radica en los costos del servicio.
“Existe una diferencia de precios, es más barato para el pasajero y a los choferes nos descuentan solo un 12 por ciento, contra el 35 por ciento que cobra Uber”, detalló y añadió que la cantidad de choferes activos es reducida. “Somos muy pocos todavía. Hace aproximadamente un mes que la app empezó a funcionar en la ciudad”.
Fuente: El Once