El pronóstico del clima para octubre, noviembre y diciembre anticipó un escenario con lluvias superiores a los valores habituales en amplias regiones de Argentina y temperaturas medias inferiores a las normales en buena parte del centro del país. La perspectiva del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) abarcó desde el comienzo de octubre hasta fines de diciembre, en pleno desarrollo del fenómeno conocido como Súper Niño.
El trimestre, que comenzó durante la primavera y terminará una vez iniciado el verano, tendría un comportamiento que se apartaría de los valores habituales en diferentes regiones. El pronóstico climático trimestral mostró una amplia zona del territorio con mayores probabilidades de registrar temperaturas medias inferiores a las normales.
Uno de los principales cambios se concentraría en el centro del país. El SMN previó un “desvío térmico” con temperaturas inferiores a las normales en Cuyo, Córdoba, el oeste de Santa Fe, La Pampa y el oeste de la provincia de Buenos Aires. De hecho, para la provincia de Entre Ríos está previsto hasta un 45% de temperaturas inferiores a las normales para lo que resta del año.
Qué zonas tendrían temperaturas más bajas
A esa área se sumaría otra franja en la que las temperaturas se ubicarían entre valores normales e inferiores a lo habitual. Allí quedaron comprendidos el sur del Litoral, el centro-este de la provincia de Buenos Aires y el noreste de la Patagonia.
De esta manera, el escenario de temperaturas por debajo de los registros habituales alcanzaría sectores de Mendoza, San Juan, San Luis, Córdoba, Santa Fe, La Pampa y Buenos Aires, además de áreas del sur del Litoral y del noreste patagónico.
El pronóstico también indicó que no se descartaba una menor amplitud térmica media y señaló mayores probabilidades de una menor frecuencia de temperaturas máximas muy elevadas, principalmente en la franja central y el noreste del país.
Qué pasará con las temperaturas máximas
La perspectiva trimestral no significa que durante los próximos meses no se produjeran días de calor ni descarta la posibilidad de alguna ola de calor.
El SMN aclaró que este tipo de pronósticos trabajaba con valores medios para un período de tres meses y, por ese motivo, no permitía anticipar episodios particulares de corta duración, como olas de calor o de frío.
Además de las temperaturas, las precipitaciones serían otro de los componentes centrales del escenario previsto para el cierre del año.
Dónde se esperan más lluvias
El SMN previó lluvias superiores a las normales en buena parte del Litoral; de hecho, para la provincia de Entre Ríos se prevé hasta un 55% de precipitaciones superiores a las normales. Además de Córdoba, el oeste de Santa Fe, el centro-sur de Cuyo, La Pampa, el oeste de Buenos Aires y el noreste de la Patagonia.
Por otra parte, se esperaban precipitaciones normales o superiores a las habituales en sectores de Chaco, Formosa, Santiago del Estero, el centro-este bonaerense y el noroeste de la Patagonia.
De esta manera, el mapa climático previsto para los próximos tres meses mostraría una combinación de mayor cantidad de precipitaciones y temperaturas medias más bajas en buena parte del territorio.
La relación entre las lluvias y las temperaturas
El meteorólogo y licenciado en Medio Ambiente Marcelo Madelón explicó a Clarín la relación entre ambos fenómenos y señaló: “En las zonas más lluviosas la temperatura en consecuencia será más baja, especialmente las máximas. Cuando tenemos muchas nubes y poco sol, y además lluvias, las temperaturas máximas no alcanzan los valores normales”.
Además, indicó: “Esto va a ocurrir principalmente en el centro del país y en el este, donde va a llover mucho, es decir en la Mesopotamia, la región pampeana y parte de Cuyo”.
Por el contrario, el especialista explicó que el comportamiento sería diferente en las regiones donde se registraran menos precipitaciones.
Qué ocurriría en el noroeste
“En el noroeste, donde va a llover menos, habrá mayor amplitud térmica y las máximas serán más elevadas, entonces en ese sector hará más calor”, detalló Madelón.
El meteorólogo sintetizó el escenario previsto al señalar: “En definitiva, a partir de ahora las temperaturas estarán relacionadas estrechamente con las lluvias. A mayor cantidad de lluvias menor temperatura”.
El SMN pronosticó temperaturas normales o superiores a las normales en el centro-oeste de Chaco y Formosa, el este de Salta, Santiago del Estero y el sudoeste de la Patagonia.
El NOA, en tanto, aparecería como la principal excepción en materia térmica, ya que tendría temperaturas superiores a las normales en gran parte de esa región.
Qué significa el pronóstico hasta diciembre
El escenario previsto para la primavera no implicó que todos los días fueran a registrar temperaturas más bajas ni que las precipitaciones se distribuyeran uniformemente durante octubre, noviembre y diciembre.
El pronóstico climático trimestral estableció probabilidades sobre el comportamiento promedio durante ese período, pero no permitió determinar las condiciones que se registrarían durante cada semana ni anticipar cada episodio meteorológico.
El SMN también advirtió que podrían producirse eventos de lluvia localmente intensos y recomendó seguir los pronósticos diarios y semanales, además del sistema de alertas, para conocer con mayor precisión la posibilidad de fenómenos de alto impacto.
De esta manera, el pronóstico del clima para octubre, noviembre y diciembre presentó un escenario con mayores precipitaciones en extensas áreas del territorio y temperaturas medias inferiores a las normales en buena parte de la zona central argentina.