Las vacaciones de invierno de 2026 pasaron a la historia como la peor temporada turística que recuerda Concordia, con un promedio de ocupación hotelera que apenas alcanza el 35%, según los registros de la entidad que representa al sector hotelero, gastronómico y turístico de la zona, con más de siete décadas de trayectoria.
Desde la agrupación advirtieron que “los números no solo se miden, se palpan”: cientos de socios de todo el ámbito vienen reclamando medidas urgentes, ya que la situación afecta por igual a locales del centro y de la costanera. “Abrimos solo para mantenernos, y muchas veces no cerramos ni siquiera los números del día”, expresaron los comerciantes, al tiempo que remarcaron que “prácticamente no se vieron turistas, y el consumo de los vecinos de Concordia fue muy escaso”.
El impacto también llegó a uno de los principales atractivos de la zona: los concesionarios de las termas de CODESAL, ubicadas en el lago de Salto Grande, coincidieron en señalar que “es la peor temporada de su historia”, un dato que coincide con los registros de la entidad administradora, que ya había advertido sobre la caída de la actividad.
El contraste con localidades vecinas agrava la preocupación: Federación alcanzó un promedio del 52% de ocupación, y se observó que los alojamientos de mayor categoría fueron los primeros en completar sus cupos. Para el sector, esto muestra que “quienes tienen capacidad de gastar lo hacen, pero el público que suele optar por cabañas o servicios más accesibles directamente no pudo viajar”.
A pesar de los cambios recientes en la Secretaría de Turismo, la presentación de un nuevo plan estratégico y la conformación de EMTURER —organismo que debería impulsar una propuesta turística integral para toda la provincia—, los resultados no acompañan. “Llevamos años diciendo que tenemos más atractivos que otras ciudades, pero seguimos siendo la opción menos elegida”, lamentaron desde la entidad.
Finalmente, advirtieron que si no se toman medidas concretas, la ciudad corre el riesgo de perder la oferta hotelera existente, mientras que muchos emprendedores que quieren apostar por el turismo se encuentran con una realidad que los obliga a mirar hacia otros destinos que sí logran avanzar.