Habiendo tomado conocimiento del hecho, la fiscalía en turno dispuso que se entreviste al propietario del animal. Funcionarios policiales de la Comisaría Primera se hicieron presentes en el domicilio en cuestión, constatando que la perra -de aproximadamente 8 meses- presentaba signos de desnutrición.
El personal policial mantuvo diálogo con el sujeto, y el mismo decidió entregarla al cuidado de una persona integrante de un grupo proteccionista.