Según se explico, el informe que trascendió públicamente fue filtrado desde el interior de la obra social. Sin embargo, Bernardi sostuvo que el contenido del relevamiento “es real” y que el conocimiento interno del caso existía desde diciembre del año pasado .
En ese marco, indicó que el PAMI está fortaleciendo los mecanismos de control y auditoría con el objetivo de optimizar recursos, aunque admitió que resulta inviable fiscalizar “de forma permanente” a toda la red de prestadores, por la magnitud del sistema y la falta de personal. “No se puede tener a un auditor yendo todos los días a un prestador”, subrayó.
Bernardi explicó que, en el área de oftalmología y ópticas, el pago puede realizarse por prestación, lo que habilitaría maniobras como informar más servicios de los efectivamente brindados . También mencionó que en algunos casos se habrían detectado estudios inconsistentes con los diagnósticos o incluso prácticas que no habrían sido realizadas.
La funcionaria detalló que la detección puede surgir cuando el control se realiza una vez que las prestaciones ya fueron procesadas y liquidadas, aunque también alertan señales como inconsistencias en la documentación o testimonios de afiliados que, al ser contactados, señalan no haber sido atendidos o desconocer al profesional.
Sobre el avance del caso, Bernardi indicó que la situación está en manos de la Justicia , intervención que realiza la UFI-PAMI . En ese sentido, defendió el “hermetismo” para evitar acusaciones improcedentes antes del informe final.
Consultada por el relevamiento en la UGL Concordia, remarcó que “no maneja” el nombre del prestamista auditado. Aun así, señaló que en la zona hay un número limitado de médicos oftalmológicos y que el PAMI ya había observado incrementos relevantes en la facturación.
Bernardi recordó que, años atrás, cuando el sistema funcionaba de otra manera, las auditorías en terreno podían ser burladas al avisar previamente a prestadores, haciendo que el control resultara menos efectivo. Por eso, indicó que la obra social comenzó a implementar con más fuerza auditorías de sistema , que buscan identificar patrones repetidos mediante cruces de datos.
“Siempre se busca la forma de burlar ese control”, afirmó, y sostuvo que, en todo caso, el objetivo central es cuidar los recursos y corregir desvíos.
En otro tramo del contacto, la directora se refirió al cobro de plus y pidió a los afiliados que denunciaran en la UGL cualquier cobro indebido o maltrato.
Bernardi manifestó su molestia por relaciones de los propios afiliados sobre cobros extra y remarcó que, en el marco del PAMI, el sistema no contempla un “copago” ni “plus”. También pidió que, ante cualquier cobro, se exija factura o ticket , ya que es un requisito que debe cumplirse.
Además, señaló que en algunos casos, al reclamar comprobantes, se habría maltratado o informadas condiciones impositivas incorrectas, por lo que insistió en la necesidad de asesoramiento y verificación en la UGL.