Una medida de fuerza del Servicio Meteorológico Nacional encendió una señal de alarma en el sistema aerocomercial argentino. Si no se dicta una conciliación obligatoria en las próximas horas, este viernes se realizará un “apagón informativo” de siete horas que podría generar demoras en aeropuertos de todo el país y complicaciones también en el transporte fluvial.
La protesta fue anunciada por trabajadores nucleados en ATE y se desarrollará entre las 5 y las 12 del mediodía de este viernes. Durante esa franja se interrumpirá la difusión de pronósticos, avisos y reportes oficiales sobre condiciones meteorológicas, un insumo central para la seguridad operacional de vuelos, ferris y embarcaciones comerciales. El conflicto se enmarca en la crisis que atraviesa el organismo, ya advertida en la denuncia por despidos y posibles fallas en el Servicio.
Cómo puede impactar el apagón
Según fuentes del sector, se trata de una situación inédita, ya que no existen antecedentes de un paro total del SMN en más de 150 años de historia. Los vuelos programados para la mañana serían los más afectados, especialmente porque cada operación requiere informes meteorológicos oficiales y, en los grandes aeropuertos, pronósticos específicos para planificar un vuelo seguro.
Durante la medida, esos partes solo estarán disponibles para vuelos sanitarios, humanitarios y oficiales. Por eso, las aerolíneas podrían verse obligadas a operar con márgenes de seguridad más amplios, lo que derivaría principalmente en demoras y reprogramaciones puntuales, aunque no se descartan cancelaciones en algunos casos.
Fuentes del sector aerocomercial indicaron que todavía esperarán hasta último momento una instancia de diálogo que permita evitar la protesta. En los sistemas de programación de Aeropuertos Argentina, por ahora, las partidas dentro de la franja horaria afectada seguían figurando sin cambios.
La Organización Meteorológica Mundial sostiene que la información del tiempo es esencial para garantizar la seguridad, regularidad y eficiencia de las operaciones aéreas. Fenómenos como niebla, tormentas o vientos intensos inciden de forma directa en la planificación del despegue, el vuelo y el aterrizaje.
El conflicto por los despidos
La protesta responde al despido de 140 trabajadores del organismo, anunciado la semana pasada. Desde los gremios sostienen que la reducción de personal ya comenzó a afectar la capacidad operativa del SMN, con faltantes de datos en algunos reportes, alteraciones en planes de trabajo y menor monitoreo nocturno en varias estaciones.
En la actualidad, el país cuenta con unas 120 estaciones meteorológicas y poco más de 300 observadores para cubrirlas. Aunque el Gobierno impulsa un proceso de automatización, los trabajadores denuncian que no existe aún una propuesta concreta que garantice el funcionamiento integral del sistema. Desde el Ministerio de Defensa, del que depende el SMN, señalaron que se trata de una medida gremial y remarcaron que el organismo deberá asegurar servicios mínimos.