En otra jornada alcista para el mercado internacional de granos, la soja llegó a tocar este jueves su valor más alto en un año y diez meses en la Bolsa de Chicago, impulsada por la suba del petróleo y la tensión geopolítica en Medio Oriente.
Sin embargo, sobre el final de la rueda el impulso se moderó y los precios terminaron cerca de los niveles de la semana pasada. La posición mayo de la soja cerró en US$450,94 por tonelada, con una suba diaria de US$4,87, aunque durante la rueda llegó a bordear los US$452 por tonelada, el nivel más alto desde mediados de 2024.
En el caso del maíz, el movimiento fue más moderado: el contrato mayo cerró en US$182,08 por tonelada, con una mejora de US$0,89. Detrás del movimiento aparece una combinación de factores que vienen sosteniendo las cotizaciones en las últimas ruedas.
Según explicó Eugenio Irazuegui, de Zeni, se trató de la tercera suba consecutiva para la soja, apuntalada principalmente por la evolución de los aceites y su relación con el mercado energético. “Los precios vuelven a apoyarse en el comportamiento de los aceites y en su correlación con los derivados energéticos”, señaló.
Al cierre de la jornada, el petróleo WTI subía más de 10% y se acercaba a los US$96,5 por barril, en medio de los temores de que el conflicto en Medio Oriente se prolongue tras los ataques de Irán. Ese movimiento en la energía suele trasladarse al mercado de biocombustibles.
En ese contexto, los operadores empezaron a descontar una mayor demanda de aceite de soja para biodiésel, lo que termina sosteniendo las cotizaciones del poroto