Al arribar al lugar, los efectivos observaron la presencia de aproximadamente 30 caballos y cerca de 50 personas que participaban y asistían a una competencia hípica no autorizada.
La intervención policial permitió desarticular la actividad ilegal y provocó la inmediata dispersión de los concurrentes, quienes abandonaron el sitio al advertir la presencia de los uniformados.
En el lugar fueron hallados dos equinos que habían sido abandonados, procediéndose a su formal retención con intervención de la Justicia competente. Posteriormente, los animales fueron trasladados por personal del Centro Ecuestre municipal al predio correspondiente, donde quedaron bajo resguardo.