01.02.2020 - 12:38 hs.       se leyó 206 veces
El Iosper inicia el año con una fuerte inversión en salud.
En enero, el Instituto de Obra Social de la Provincia Entre Ríos (Iosper) pagó al conjunto de prestadores, proveedores y afiliados casi 850 millones de pesos, informó el gerente de Administración, Arnoldo Schmidt. En tanto, en concepto de reintegros asistenciales, se abonaron más de 38 millones de pesos, mientras que en materia de cuidadores domiciliarios, poco más de 10 millones de pesos.
El Iosper inicia el año con una fuerte inversión en salud.

En el comienzo de 2020 Iosper “sigue comprometido con sus afiliados, por lo que en lo que va del 2 al 31 de enero se pagaron al conjunto de prestadores y afiliados 845.550.928,20 de pesos, de los que se abonó en reintegros asistenciales 38.068.443 de pesos”, indicó el contador.


En ese sentido, precisó que, “en conceptos de cuidadores domiciliarios, correspondiente a noviembre y algunos de octubre, se abonó (para 647 afiliados) 10.258.154 de pesos”.


Al respecto, detalló que se giraron 5.670.020,62 de pesos para cuidadores del departamento Paraná; 3.454.217 de pesos para Concordia; 206.095,40 pesos para Colón; 334.134,01 pesos para Concepción del Uruguay; 77.903 pesos para Diamante; 14.973 pesos para Federación; 29.235 pesos para Federal; 78.839 pesos para Gualeguay; 111.700 pesos para La Paz; 27.870 pesos para Nogoyá; 18.080 pesos para Rosario del Tala; 15.539 pesos para San Salvador; 7.493 pesos para Urdinarrain ; 95.000 pesos para Victoria; y 117.054,40 pesos para Villaguay”.


Cabe recordar que en 2019 se pagó en reintegros asistenciales 372.397.462,68 de pesos, lo que representó el siete por ciento del presupuesto prestacional total y 84.000.000 de pesos, para cuidadores domiciliarios, lo que significó un 1,5 por ciento del presupuesto prestacional total.


El gerente remarcó que “hay un fuerte compromiso de Iosper en cumplir con la Ley y con sus afiliados, efectuando los pagos de los cuidadores domiciliarios, quienes desempeñan tareas de apoyo socio sanitario de baja complejidad a personas que, por diversas patologías biológicas, psicológicas, físicas o sociales, no pueden realizar por sí mismos tareas de la vida cotidiana o requieren apoyarse en personal capacitado para realizarlas, y cuya condición demanda atención personalizada con dependencia directa de la persona que las realice”.